SALVADOR CRESTA

LYRICS

(ESPAÑOL)

 

 

2005 – Cómo Remontar Un Barrilete A Través De Una Serie De Estornudos

 

 

01 – Caída Simpatía Con Vuelo De Patos (Ó Pathos)

 

02 – Siéntase Como En Su Casa (El Expreso Gaviota)

 

En el Expreso Gaviota hay un guarda que te anota en la lista de pasajeros… Firme aquí, adelante

En el Expreso Gaviota, cuantas cosas que te tocan

Hay una ventana hueca que es la sombra de una muerta hay un circo que es privado y es solo para lisiados

En el Expreso Gaviota, cuantas cosas que te tocan

En la zona de los presos hay quien paga por bostezos sueñan con ojos cerrados todo está bajo candados

… …

Hay un teatro para damas que presenta obras cuadradas todos mendigan aplausos quieren besos y contratos

En el Expreso Gaviota, sabrás lo que te toca

En los baños de tercera las ratas contraen paperas todo es negro como un pozo parece un gran calabozo

En el Expreso Gaviota, las cosas que te tocan

En la cocina hay diez negros sin los dientes todos feos gritan sudan rezan fuman cantan bailan y hasta matan

… …

Hay un hombre un caballero lleva gafas y corbata va paseando una gacela y fumando una colmena

El Expreso Gaviota está en la puerta de tu casa

Hay una actriz de reparto siempre a punto de un gran llanto hay un oso y no es de adorno hace gestos peligros

El Expreso Gaviota, adelante, pase, está acá

En la parte de las duchas las mucamas desayunan comen cerdo fríen huevos y enjabonan a un becerro

… …

Los asientos son de cuero los naipes huelen a grasa las viejas tejen bufandas los guardianes roban plata

En el Expreso Gaviota, siéntase como en su casa

Hay un auditorio grande con pianistas debutantes todos tocan como locos con los ojos como focos

En el Expreso Gaviota…

Marineros jugadores prostitutas malhechores zapateros cirujanos abogados y soldados

El Expreso Gaviota, bienvenidos…

 

03 – Little Hope (Estaba Allí)

 

Mi ojo se despertó

Poco a poco se abrió

Y lo que vio fue especial

Estaba sentada allí con la luna a los pies y las manos en el mar

 

Give me a little hope

Give me a little hope

Give me a little hope

 

El sol se zambulló

La tarde se apagó

La noche vio su lugar

Despacio se acercó

Despacio murmuró

“Hoy es tu espacio un mural”

 

04 – Sueño II (Weirdios)

 

Es en la estación

Que veo a Dios

En camisón

 

Lo veo bien

Tiene diez pies

Tiene una sed

Como de buey

 

Camina al sol

Como el doctor

Que enloqueció

 

05 – Color De La Noche (Quiero Lo Que Tiene Adentro)

 

Noche secreta

Reina esbelta

Dame tu fiebre

Dame tu fiebre

 

Polvo de lunas

Sábanas mansas

Sueña en mi almohada

Sueña en mi almohada

 

Ruido de coches

Viento en la puerta

Dame tu néctar

Dame tu néctar

 

Miel en las manos

Bosques, incienso

Dame lo tuyo

Quiero lo tuyo

 

Frío de inviernos

Fuego de camas

Quiero la llave

Dame la llave

 

Juegos de mundo

Profundo mundo

Tiemblo en mi mismo

Tiemblo en mi mismo

 

Plantas que trepan

Piedras que reptan

Vuelo de aves

Vuelo de aves

 

Mi mujer blanca

Mi mujer blanca

Fuego de hielos

Es fuego de hielos

 

Oigo la seda

Oigo la seda

De tus desvelos

Miel en los dedos

 

Memoria en cajas

Flores pasadas

Dame tus noches

Quiero tus noches

 

Tus pies de mármol

Tus pies de mármol

 

Plumas, perfumes

Estrellas quietas

Hay un almendro

Bajo mi cielo

En ese almendro

Vive mi “Quiero”

Calor de noches

Calor de noches

 

06 – Telaraña Vaporosa

 

Ana come insectos

Los atrae con joyas

Vive en telarañas

Y dice:

 

“Tengo un rubí, tengo un rubí”

“tengo un diamante, tengo un diamante”

 

07 – Siesta, Gallos, Sol De Pueblo, Campo

 

La tarde agita sus extremidades

Con flecos largos como peces de aire

Revuelve las grises piedras pesadas

Que lloran junto a las ventanas mansas

Arroja sus lamentos a los niños

Con dulces y con alas de mosquito

 

08 – Fantasma De Plata (Prisa Primera)

 

09 – Pájaro Verde Y Niño Perdiz

 

Where i can find

Where i can find green bird

 

My green bird fly away

 

...

 

Niño perdiz

Vete a tu postal

No te quiero ver

En mi sueño de calandrias

 

10 – Mecanismos Chinos

 

Cuando de noche

Pienso en tu espalda

Se hace de día

Lenguas de plata

 

Cuando mi cama

Se vuelve una boca

Pienso en la tuya

Cuando me toca

 

Cuando tus voces

Inflan mi nada

Pienso en tenerte

Mil madrugadas

 

Cuando tus ojos

Me abren su mundo

Entro y espío

Me hago un refugio

 

11 – Miel De Misterio Acelerado (Funeral A 200 Km. Por Hora Con Una Perspectiva Del Interior De La Luna)

 

Corre

Noche púrpura

 

Cielo oscuro

Bóveda

 

Ondas voces

Cerca

 

Cerca

Cerca

Cerca

 

Cuerpos

Cerca

Cerca

 

12 – Conga Chispeante Peinada Hacia Atrás

 

Si tu cara se muere

Déjala llorar

 

13 – Ruido De Negros En La Playa

 

14 – Lamento Por Mi Pino

 

En el pino del jardín

Cuelgan allí mis martirios

 

Sesenta años

Sesenta años tenía

Era más viejo que cualquiera de nosotros

Sesenta años tenía

Un millón de añillos

 

Dame ese cigarrillo

Dámelo ahora

Dame ese cigarrillo

Dámelo ahora

 

Me está mirando desde afuera

Están las puertas hechas con su cuerpo

Está esta caja

Está esta caja hecha con su cuerpo

Está todo hecho con su cuerpo

¡La mesa, la silla!

 

Ahí tienen sus sierras, sus cuerdas, sus ojos sin lástima…

 

Sesenta años

Sesenta años y ese ojo ciego

Ese ojo de hombre

Ese ojo de hombre midiendo adonde cortar la carne verde

La carne viva

 

Y se cayó

Se cayó

Se desplomó

Hizo un ruido de bombas

De gigante que tropieza

Hizo un estruendo, un último grito

Y ahora está ahí

Ahora está ahí con esas macetas encima

 

Ah, esta pequeña elegía

Monumento

Monumento verde

Monumento verde

Monumento verde

 

Yo me trepaba cuando era niño

Tenía una casa

Tenía una hamaca

Tenía un nido

Tenía cincuenta palomas

Tenía unas agujas verdes

Y tenía siempre las manos pegajosas, impregnadas con esa salvia

Con esa…

Con ese perfume

 

Es conciencia que apagaron

Manos asesinas

 

Ojalá me oigas desde ese refugio infinito de cosas verdes

Son muy peligrosos los árboles, yo estoy al tanto de eso

Es por eso que…

No te la agarres conmigo

No te la agarres conmigo porque yo no fui

Fueron esos cuchillos de la inconsciencia total

Yo no tuve nada que ver, y te lo dije

Te lo dije…

 

15 – Fuera De Foco, Mi Cabeza…

 

Mi edredón de langostas momificadas

Qué digo sueño, ó actividad oculta

 

Castillo cubierto de invenciones concebidas en períodos taciturnos

Donde la copulación de las ideas y la noche

Deviene en una hilera de nuevos niños

 

Cueva surcada de hiedras donde vuelan los osos de la mente

Dentadura de estalactitas cristalizadas

Gruñidos de perros nocturnos

 

Sumisión de las contrariedades

 

Yo renazco en un nuevo engaño

Bajo la conspiración de la palabra “Azúcar”

Que se disuelve en el café de las corbatas

Y el sector de las camisas donde reposa la transpiración de un día en la oficina

 

Mi castillo secreto

Mi nube embrujada

Mientras ustedes

Siembran un futuro de restaurantes

Y putas caras…

 

16 – Fina Seda De Duraznos Con Un Final De Raros Rituales

 

Fina seda del durazno

La boca se regocija

Dulce, frío y líquido entre los dientes

Blanca blancura

Movimiento sutil de un higo que se abre

 

Mundo donde todo copula

Donde todo vive

Ya no puedo retenerme

 

La cáscara que me poseyó

Me cubrió

Me pintó de gris

Me moralizó

Me inmovilizó

Cede

Y se desprende

 

17 – La Barba Del Viejo De Dos Mil Años

 

Él nació siendo un viejo de dos mil años

Pequeño como una almeja

Triste como un tumor

Cambiaba sus primeros dientes por panecillos viejos

Cantaba en distintos idiomas siempre la misma canción

 

Creció

Siempre en sandalias

Durmiendo en úteros prestados

Y trabajando gratuitamente

Como recolector de manzanas en el paraíso

En aquel entonces la noche no existía

Y la luna era un embrión

 

Disimuló su barba con un biombo de tres piezas

Una de esas piezas era de mármol y tenía inscriptas no sé que cosas

Las dos piezas restantes eran de ruido

Ruido rojo de hombres y ruido verde de animales respectivamente

 

Teniendo eso en la cara se veía raro

Los termómetros se suicidaban en su presencia

Las pavas silbaban

Fue entonces que la gente le buscó una utilidad a este fenómeno

Y lo compró a cambio de no sé cuántas máscaras

Todas con la misma mueca de desesperación

 

Pero en fin

Él no les pertenece

Nunca les perteneció

Fue definitivamente un mal negocio

Fue un mal negocio definitivamente

Fue un negocio definitivamente malo

 

Desde entonces los tejados se cubrieron de palabras con dolor de estómago

Que volvieron locos a los doctores de la cabeza

Los nidos se llenaron de plumas que no generaban ni risa ni cosquillas

 

Los presidentes y los verduleros se salieron de sus cabales

Y se vieron a sí mismos veinte centímetros a la izquierda de donde siempre habían estado

Algunos se volvieron ávidos francotiradores

Y bautizaron a sus víctimas con el nombre de “Poesía”

 

Fue una fiesta

Los violinistas exprimían sus instrumentos y los convidaban en cuencos de madera

Estaban acomodados unos encima de otros sobre una mesa de disección

Rodeados de rubias princesas con pálidos culos de tiza mojada

 

Una multitud de sombras de gato lamía lánguidamente la bandeja de los canapés

Recuerdo que fue en esa época que la gente calva acabó con la existencia de peines

La calvicie comenzaba en la cabeza y descendía hasta el corazón

 

Todos estaban pelados por dentro

Sólo quedaba esa gruesa y abundante barba

La barba del viejo de dos mil años

De la que todos querían adueñarse

Para emplearla en la confección de lo que llamaron “La gran peluca”

 

La gruesa negra espesa barba del viejo de dos mil años

La negra misteriosa ensortijada barba del viejo de dos mil años

Barba, barba negra la misteriosa barba del viejo de dos mil años

La barba la barba la barba negra y espesa del viejo de dos mil años

 

18 – Sobre La Desgracia De Contraer Lepra

 

Trescientas cincuenta especies de pájaros todas cantando al unísono como barítonos emplumados

Setecientas ostras mecánicas dando a luz el rocío de la mañana

 

Si aún crees que podes aburrirte

Pegate un tiro, volate un seso

 

Cuatro mil doscientas ramas que se abren hacia el cielo como un extraño sistema sanguíneo

Dos kilos de ojos de buitre tatuados con la imagen de un caballo a punto de ser comido

 

 

Siete mil coronas preciosas brillando en el espacio a punto de desmoronarse sobre tu cabeza

Veintiocho reinas calvas bailando fox-trot en un cabaret hecho de huesos

 

 

Cuarenta y siete mil toneladas de cabellos rubios enroscándose alrededor de los corales, en el fondo del mar

Veinte barcos fantasmas desapareciendo tras una espesa nube de polietileno

 

 

Cuatro mil personas diciendo adiós, siete mil niños segregando lágrimas de plata

Ocho gramos de ceniza son suficientes para resolver el misterio de todas las cosas

 

 

Cuatro pelícanos con sus bolsas llenas de peces de oro que vibran como varillas eléctricas

Cincuenta mil trescientos veinticuatro jinetes que probaron la arena un instante antes de desvanecerse para siempre

 

 

Setenta mil párpados que se cierran, uno detrás de otro, para dar la bienvenida al humo púrpura de los sueños

Mil millones de pensamientos ardiendo como estrellas encerradas bajo el fuego de la urgencia

 

 

Tres pelucas cuatro brazaletes veinte botellas siete esquimales y una pipa

Una feria de antigüedades engarzada en un cerebro, una locomotora perdiéndose en el paisaje

 

 

Doscientos cincuenta mil pies comiendo vidrios, fragmentos de rocas, polvillo de muerto, caca de moscas

Cinco leones teniendo visiones de jungla, ocho negros viviendo y vibrando alrededor de una fogata

 

 

Una casa embrujada en cada mente, un tablero de ajedrez a punto de convertirse en momia

Dos uñas de animal incrustadas en la madera de una puerta de zoológico

 

 

Ochenta y tres mujeres agotadas perdiéndose en la ilusión de los relojes

Noventa y nueve cigarrillos desperdigando sus telarañas de aluminio en el interior de una cabina de vigilancia

 

 

Cuatrocientos sesenta mil camellos hundiendo sus pezuñas en la arena ardiente del desierto

Mil trescientos noventa y tres monjes intuyendo la complejidad de un escarabajo que empuja una bola de excremento

 

 

Cuatro colores intensos comiéndose la concentración de un hombre como si fuesen termitas

Trece tortugas como campanas copulando junto a una roca y entonando sinuosas operetas

 

 

Mil treinta y cuatro joyerías haciendo destellar sus vidrieras llenas de jocosas ambiciones

Diecisiete monos pelados aullando a la luna mientras un ratón de campo los espía desde su madriguera

 

 

Ochenta y cinco mil gitanos cruzando un río blanco en plena noche

Trescientos pulpos violetas haciendo sonar sus cascabeles de insectos anudados

 

 

Tres pares de zapatos consumidos por el camino, siete ranas confundiéndose con el musgo

Ocho planteles de memorias célebres quedando en ridículo frente al misterio de una luciérnaga

 

 

Treinta bolsas sin fondo conteniendo toda clase de máscaras para toda clase de personas

Quinientas setenta y ocho mil plumas de papagayo adornando las pecheras de un ejército de guerreros

 

 

Noventa y cinco ancianas despojadas de magia resquebrajándose frente al show de las nueve

Cinco mil millones de hojas privadas de su árbol barridas por el viento del otoño

 

 

Sesenta millones de lunas esparciendo leche en los despeñaderos

Cuatrocientas corbatas tristes llorando tras un escritorio de oficina

 

 

Treinta mil millones de bocas envueltas en un espacio negro, tratando desesperadamente de expresarse

Catorce centímetros de pecho, un guiso de escorpiones, una lágrima manifestando su infinito

 

Si aún crees que podes aburrirte

Pegate un tiro, volate un seso

 

19 – Segundo Plano De Los Cuerpos

 

En las cosas existe el horror

En las cosas existe el amor

Y en la vida se agitan los dos

 

Fuego estrellas sangre mar

Luna piedras tierra sal

 

En una cosa existe todo

Lo que esa cosa no es

Todo lo que no es

Existe en una cosa

 

Pájaro diente estaño astro

Campo cigüeña árbol pestaña

 

En los cuerpos está todo lo demás

En los cuerpos está todo lo demás

En tu cuerpo está todo lo demás

 

20 – Diminuto Minúsculo Jarabe Y Huída

 

Sube a mi coche dorado

Fabricado en un sueño del siglo XIX

 

Hazte las maletas rápido…

 

21 – Sobre Abrir Y Cerrar Los Ojos I

 

Ni el gato es capaz de superponerse

A la espectacular geometría de esa reja

 

Un ojo nublado

Una duda madura

Estas en la puerta de casa

Siempre en la puerta, nunca te animaste a entrar

 

Tu sueño es un cristal de cuarzo…

 

22 – Sobre Abrir Y Cerrar Los Ojos II

 

En el cine de tu espalda

Puedo ver una galaxia

Es la noche que se adhiere

A los cuerpos que retiene

 

El misterio de tu situación

Está apagado en un rincón

Préndelo fuego, hacelo arder

 

23 – Cosas Que Pasan

 

Es mi nombre cambiando de forma y de piel

Es mi cuerpo convirtiéndose en un ciempiés

Es mi llanto volviéndose una lluvia más

Es mi noche siendo violada por un reloj

 

Es mi árbol transformándose en un gorrión

Es mi vida mezclándose con algodón

 

Es mi espacio volcándose en una ilusión

Es el día colándose en mi habitación

Es tu aroma tratando de ser una flor

Es mi espíritu tarareando esta canción

 

Es mi párpado queriendo cerrarse una vez más

Es mi dulce yo que quiere que lo deje soñar

 

Es mi pie que ruega y quiere y quiere y quiere y quiere caminar

Es tu pasto verde tierra que no lo deja entrar

Es la evaluación por la que todos tenemos que pasar

Es la salvación de aquel que se decide por andar

 

 

2005 – El Trovador Fantasma Y La Comida Del Espejo

 

 

01 – La Pipa De Perón

 

Si negara el vino de mis sueños

Mis piernas serían tan cortas, tan cortas

 

Y si la piedra que flota llamada luna

Me enseñara a practicar magia con los ojos

 

Hoy descubrí que de tener cien cabezas terminaría confundido

Tengo un cuerpo que alguna vez fue tiempo remoto

Tengo unos pies que recorrieron todos los cielos

 

02 – Sombras De Animales

 

Sombras de animales surgen de las cosas

Vienen de la selva donde está tu vida

 

Humo suave como de algodones

Escurriéndose a través de una boca

 

Llaves, cornisas

Los ojos de un sapo siguiendo el vuelo de una mariposa

 

Todo en tu bosque

Todo está en tu bosque

Gracias a los cantos, gracias a los negros

Nada está quieto

Todo está moviéndose

Fijate en tus manos, observa tus pies

 

Blandiendo pestañas frente a un cenicero

Observá ese perro, tiene un sonajero

Tiene una garganta, túnel de calandrias

Lanza sus palabras a la noche abierta

 

Flautas sin nombre

Flautas sin nombre

Quiero una casa en medio del bosque

 

Vete a España, no hay España

Vete a China, no hay China

Vete a Chile, Chile está acá…

 

Cuando quieres cosas, miras a lo lejos

No te percataste de que están acá

 

Cuando quieres cosas, miras a lo lejos

No te percataste de que están acá

 

03 – Catedrales Al Revés

 

Reyes lentos

Catedrales al revés

 

El brillo amarillo

No puede ser la única sorpresa

 

Esconde la sombra del muchacho a la espina madura

 

Ninguna calle de la lucha firme

Pone al sol en la cara del volcán

 

En el cielo un pájaro está escuchando

Que los sonidos bonitos y mansos

Tocan la tierra adentro

 

Perdoname, corazón de luna

 

Un poco de té inglés sobre las quemaduras

 

No se hace tarde

No

El carnaval de mi sol…

 

04 – Hondos Paseos

 

Salgo de paseo, voy a caminar

Llego al lago y pienso: “El misterio está acá”

Las piedras se burlan porque quiero desnudarlas

Tomo una entre mis manos, parece una puerta

Mis oídos oyen claro, allí hay un corazón

Luego alzo la vista, veo la sombra de una gata

 

Los árboles bailan danzas que nadie contempla

La noche es de vidrio negro en la boca de un pez

Suena un terremoto, es la dulce flor de loto

Las estrellas son los ojos de los hombres muertos

El viento no tiene rostro pero igual se ríe

Toca sus guitarras mientras mueve las campanas

 

05 – Mediodía En Las Altas Cumbres

 

La canción del mediodía

El color del sol te invita

A robar una sandía

(Muerde grande, muerde grande)

 

De cuclillas junto al río

Agua corre como risa

Luz del roble en mi camisa

(Mírame, mírame)

 

La canción del mediodía

Ve y busca entre las piedras

Esa flor que te han negado

Esa flor que te han legado

 

06 – El Paharo Mízztti Co.

 

Mientras sentía el calor de mi sol

Un pájaro me vio, un ojo me guiñó

Me preguntó si había oído yo su voz

Y le dije que sí, que me gustaba, sí

Me sonrió y me cantó una canción

Y después se voló

Y el cielo se lo tragó…

 

07 – Las Noches De La Tierra

 

Las luces de una linterna

Que alumbran una veleta

Es un gallo negro y sordo

Que da vueltas como un loco

Mientras dirige la orquesta

De las cosas que se avientan

Hacia el cielo de Minancia

 

En las noches de la tierra

La luna irradia su gozo

De los lagos y los pozos

Salen sapos jubilosos

Todos entonan canciones

Que se oyen como ecos

En los huecos del verano

 

Las estrellas son de mármol

Que se enfría cuando llueve

Los paraguas se reservan

Para viejas y anestesias

Los hombres vuelan al cielo

Y se bañan en las nubes

De la noche trotamundos

 

En la arena de las playas

Se entierran las niñas blancas

El murmullo de las olas

Acompaña una vitrola

Se construyen cien castillos

Que se habitan por un siglo

En sueños…

 

08 – Avena Y Unamuno

 

09 – Maestros Colectiveros

 

Ve y recorre tu camino

Maestros colectiveros

 

Monstruos a rueda

Humos grises

Maestros colectiveros

 

Gordos pelados sin sombrero

Dame cambio, dame monedas

Maestros colectiveros

 

Perfume de caballerizas

 

10 – Ho, Noche…

 

Ho, noche

Frotada con el barniz de los reflejos

 

Ho, noche

Encaramada en un pedestal

Que homenajea los calores musicales

Que han inspirado tantas estrellas

 

Ho, noche

Muerto ruborizado

Tu arpón de fríos

Arrojado al mar donde navegan los sueños

 

Ho, noche

Estatuilla en un museo de tiempos remotos

Circundado por cabinas de vigilancia

Donde se refugian los bandidos

 

Ho, noche

Fuego intenso donde refulgen las alianzas perdidas

Tu miedo es un espejo sin reflejos

Que impide el crecimiento de alas

 

Ho, noche

Cascabel de ladridos

Resonando tras los respaldos vacíos

De una hilera de camastros derruidos

 

Ho, noche

Barco de transparencias

El follaje ennegrecido de los árboles

Se mece sobre el trajín silencioso

De las víctimas del último de los otoños

 

Ho, noche

Reliquia inundada de algas

Estatua abandonada en un jardín extraviado

La marea calma de un lamento prolongado

Aviva el viento que pone en marcha

La lúgubre maquinaria de tus tentáculos

 

Ho, noche

Lápida olvidada

Todas tus lunas viudas…

 

11 – Un Reloj

 

Las preocupaciones que anidan en los surcos de los ceños fruncidos

Forman todas juntas un péndulo que oscila calladamente

Sobre el sofocante desierto de las obsesiones

El ritmo de las oscilaciones de aquel péndulo

Depende siempre de la conciencia que cada uno tiene acerca de su propio reloj

Algunos relojes no tienen sus mecanismos en buenas condiciones

Otros tienen las agujas demasiado cortas, ó demasiado largas

Cuando el reloj no está en buenas condiciones, la hora que marca es siempre la misma

Ni temprano ni tarde, ni mediodía ni medianoche

 

La carrera frenética de un tren en marcha es siempre ruidosa

El ruido despierta a la gente,  el ruido no deja que la gente sueñe

Cuando la gente no sueña, a sus relojes les salen dientes

No hay nada más peligroso que un reloj con dientes

No hay nada más peligroso que un reloj hambriento

El sol se oculta cuando el hambre de los relojes se enciende

 

Cerca ya de la muerte, el hombre envejecido se voltea y mira hacia atrás

Y a veces llega a la conclusión de que su reloj no ha comido nada

Y tiene acumulado el hambre de toda una vida

Y no le queda tiempo para alimentarlo

Es entonces cuando siente a su propio reloj que está mordisqueándole los tobillos

 

Lejos muy lejos

Pero aún así cerca muy cerca

Existe un espacio mudo sin péndulos, sin agujas

Que palpita en el loco corazón de las nubes

Quien esté dispuesto a oírlo

No tiene más que engrasar aquellos viejos engranajes oxidados

 

Abandonen los relojes

 

Salgan de sus monótonas relojerías

Asomen sus cabezas al tiempo sin tiempo de la vida en las montañas de la vida

No dejen que los dedos negros de la duda

Sigan dando cuerda a esos viejos despertadores

Que posponen hasta el mismísimo momento de la muerte

El insoportable chirrido de sus angustiosas alarmas

 

12 – Piedras Sinceras (De Turquía Con Pasión)

 

Piedras llegan a mi vista

Pero “Piedras” es palabra

 

Aves viven en sus nidos

Aves llegan al oído

 

Mientras te espero

La flor de tu cuerpo

Se vuelve una ostra

(Se abre y cierra, se abre y cierra)

 

Un cuadro pequeño de reyes llora la estancia en la sopa sangrante

 

En tu cuerpo hay un venado

Hay un oso

Y hay candados

 

Mira en la ceniza de tu pasado

Hay una llave

Que te lleva a…

 

En la selva de Ayacucho

Hay un duende con serruchos

El tipo está encargado de cuidar los árboles

Y te da un consejo: “No te pases con los libros”

 

En la feria persa de Olivos

Hay un turco que vende serpientes

Canta con la boca abierta

Algunas estrofas de su biblia loca

Y dice algo como esto…

 

13 – Hay Un Predicador En La Cañería

 

De tu cuerpo hacia mi cuerpo

No hay distancias porque son lo mismo

 

No hay aire que nos rodee

Porque el aire ya es mi cuerpo

No hay pieles que nos limiten

“Piel” se dice cuando hablas de trajes

 

Cien panteras de obsidiana

Custodiando tu cabeza

Donde brotan mil quinientos sueños

 

Hay un cuervo en mi ventana

Y una luna que es un diente

Y estas cosas rigen mi destino

 

Puede ser que no lo creas

Pero en ciertas ocasiones

Tu sombra pesa más que tú mismo

(Mira el piso)

 

Sírvete un vaso de agua

Póntelo frente a los ojos

Nada es lo que parece

 

Por las noches cuando llueve

Todos mendigan un techo

Es ahí cuando hay que salir

 

Las ciudades son un fiasco

Congestionan la cabeza

Busca el bosque donde los pies bailan

 

14 – Venenitos

 

Dame una cama profunda y una carrera de automóviles cuadrados

Y mirar por la ventana cuatro horas, encerrado en la oficina con candado

Con un viejo carcelero, gordo y pelado, que te escupe cuando habla y dice chistes de campo

Y una ardilla morada llorando por los lápices perdidos en el fondo del sillón

 

15 – Cuando El Hombre Sin Nombre Abre Las Puertas De Su Casa

 

Me quiero poner en el pie izquierdo el zapato que corresponde al pie derecho

Me quiero poner en el pie derecho un sombrero de copa

Preferentemente gris

Con una cinta violeta que cuelgue a modo de adorno navideño

Me quiero dejar crecer un diminuto mostacho de seda

Fino como el meñique de un fantasma sin techo

Largo como la mancha que ensució el canal

(¡Hay! ¿Qué pasa acá?)

 

(No me hables más de esto, no me hables de estas cosas)

 

Los ojos quiero sostenerlos con cierta actitud de mujer virgen

La boca cerrada como una tumba escondida, llena de huesos luminosos como sorpresas

Hace unos minutos salí al jardín

La verde luna

La verde luna

La verde luna en las orejas de las hojas

Allá, en la pérgola…

Hace unos minutos salí al jardín

Fueron seres humanos

 

(No me hables más de estas cosas, no quiero oír nada de estas cosas)

 

Los ojos a través de…

Corazones latiendo irremediablemente en vastos campos de insinuaciones verbo-cerebrales

Tetillas a la intemperie

Piernas, torrente sanguíneo, ser humano camina

Bocas con impronunciables sensaciones de haber fumado durante años

Cabezas con dolor de cabeza

Cabellos grasa de cabellos

Pensamiento condicionado por las singularidades de…

Salí al patio

Me quedé inmóvil en el hall

 

(No me hables más de estas cosas, no me hables más de estas cosas)

 

16 – Fiambres Astrales

 

Óyeme

Pedacito de jamón

Yo te busco en mi oración

Todas las noches

Bajo el sol…

 

17 – Monos Blancos Y Nubes

 

 

 

 

2005/2006 – Tertulias De Sótano Submarino (El Abuelo Está Viejísimo)

 

 

01 – Felpudo Que Reza Los Buenos Días (Intro)

 

02 – El Crucero Está Anclado Encima De Una Teta

 

La gente tiene sueño

Porque otra cosa no hay

El barco de los locos se fue

Se perdió en el mar

 

Belleza se ocultó a la vista

Del ojo del hombre normal

Lo negro se volvió lo blanco

Se mezclaron las cosas, papá

(¡Qué pena!)

 

Un año se volvió un segundo

Un destello fugaz

 

03 – El Que Mira Emprende Conversaciones Con Susito

 

Me levanto en la mañana

Miro el cielo

Me pregunto: “¿De quién serán estos ojos?”

 

(Esos ojos son los del observador indiscutible, los del hombre que mira y se hace todas las preguntas, y así mismo se hace todas las respuestas: Fábrica de especulaciones eternas)

 

04 – Un Polvo De Diamantes Sobre El Recorte De Un Viejo Homicidio

 

El reflejo en tu espejo

Es un fantasma que actúa

Mientras creas que sos vos

La vida te va a ser dura

 

¡Venga, marciano, no se desanime, que cuando no hay nombre, ya no hay problema!

Ho, nuevos niños

Nuevos

Nuevos niños

Vamos a hacer nuestra propia y gran leyenda

 

05 – Otro Lateral Paralelo Al Mar De Dinero Y Jardines Cercados

 

Me sumerjo en el frío del amanecer inmóvil

Entro al jardín donde está el alba meando todas las plantas

Aprovecho ahora

Aprovecho ahora que todos duermen

Sino ¿Cuándo?

¿Cuándo podría conversar amablemente con un árbol de ciruelas?

¿Cuándo podría salir al jardín y hacer lo que se me antoje?

Estallar en temerarias piruetas de corsario

Reír como una vitrola

Saltar sin pagar entrada

Libertad sin miradas raras

 

Una expresión ó un movimiento extraño

Les altera el esquema

Les deforma el dibujo

Les incendia la torre

Les caga el campanario

 

Soy un vagabundo

Y eso me vuelve un tipo genial…

 

06 – Lágrimas Naranjas En Iglesia Al Revés Con Una Pizca De Ego

 

Ho, mi zeta

Yo tu dueño

Ésta es la mía canción

 

(Estoy muy ego, tan ego que yo soy otra cosa)

 

07 – Hombres Como Tiendas De Antiguallas

 

Rutas y desiertos

Desolados

 

Veo un pequeño

Cactus enano

 

Tengo

Tanta

Curiosidad

 

La luna cayó en la arena

Se abrió como un huevo cuando cae

De adentro salieron

Como en largos trenes

Las imágenes de un millón de sueños

 

08 – Manzana De Sueños Y Predicador Espontáneo Desnivelado

 

Inconcebibles veladas nocturnas

Un fuego de velas que pestañea

Y se refleja en mis ojos

 

Sobre la hierba

Y en parques sin nombre

Copulan las cosas

Y envían sonrisas cuya luz

Derramada

Es de un azul muy oscuro

 

¡Sírvase uno de esos canapés de hipocampo, paisano!

¡Mire a esa mujer, tiene la piel como una letrina, lleva cincuenta años como ama de casa!

¿Quiere un pastelito de seda?

¡Mire a esos hombres!

¡Son diplomas parlantes!

¡Pirañas burocráticas!

¡Hacen cursos para convertirse en insectos!

 

09 - ¡Y Arriba Arriba Los Corazones! (Lento Francotirador)

 

Oiga, Míster, la tierra es puro nervio

La tierra se sacude bajo el pavimento

Quiere limpiarse ese polvo de huesos

Ese polvo de huesos de quienes hicieron esto

 

Existen soledades húmedas y sombrías

Adheridas a las piedras que crecen en la tierra

No te confíes, loco, no te confíes

Que los terremotos y los maremotos por algo están ahí

Las plantas se mueren, las frutas se mueren

Vos ¿Quién te crees que sos?

Uno mata mosquitos, uno mata hormigas

¿Y qué?

Como si a uno mismo nunca vendría algo, de todos modos, a llevárselo…

 

(Ho, gran cosa que estas en los cielos, dame la oportunidad de ser un campeón. Quiero ponerme unas gafas negras y saludar a la muchedumbre. Yo quiero ser el presidente, quiero ser una extensión de Dios. Yo quiero ser el presidente)

 

10 – Monstruo Gordo Sudoroso De Horno De Panadería De Grasa De Calor

 

Llévame a Noruega, ho, dueña de mis deseos más indecorosos que abruman a este espíritu de buena conformación moral, pulcro como un gato blanco bajo el esplendor de la luna deshidratada… Llévame a Noruega y luego a Suiza, ho, reina indiscutible del centro de atención para la prevención de la ninfomanía, señora de los mil revuelcos, hada de las panoplias epidérmicas, dulce cabellera de neón excitado… Llévame a Noruega, a Suiza, a la florida Holanda donde las campesinas sueñan con príncipes bajo el esplendor de los molinos victorianos, ho, mi cama de piernas vibrantes, de brazos en jarra, de túnicas pardo violáceas de seda china… Llévame, ho, gran prostituta, de gira por toda Europa, comenzando con Londres sumido en el trajín del siglo dieciocho, donde la pobreza, aún de piedra, volvía putas a las mujeres y asesinos a los criminales pasivos… Llévame en tu flota de barcos fantasmales por un sendero de océanos desconocidos, hacia la remota Isla de Pascua cruzando el estrecho de Bering hasta la despoblada superficie de grama, donde el eco de otras edades se manifiesta intacto en los rasgos profundos y penetrantes de esa sucesión de rostros pétreos y desoladores… Llévame a Washington para copular con las presidentas, las camareras, las estatuas de próceres asesinos, las palomas de vanguardia, los estercoleros de campo, los barrenderos municipales, las efigies olvidadas; ho, negro y sucio suelo norteño, donde la mierda abunda en cataratas de deshonra vertiginosa… Lévame entre tus senos de estalactita hasta la más profunda de las cavidades terrestres, allí donde las damas no existen y lo único que acontece son explosiones de azufre y derrumbes óseos, allí donde los huesos prehistóricos parlotean durante siglos con los condenados y los exploradores devorados por glotones caníbales precolombinos… Llévame, ho, señora de las calamidades, emperatriz de la tierra genital… Te veo durmiendo entre descoloridos lechos de vicio verdoso que se acumulan unos encima de otros hasta la más jujeña de las lunas, donde los descendientes de las razas doradas entonan su melodía de vientos montados en una caravana de burros montañeses tejidos por las viejas costureras, y emprenden su viaje, infatigables hijos de la maicena, del escupitajo adormecido por las caricias de la coca… Llévame, ho, negra putrefacta, en tu cuerpo aguijoneado por un millón de agujas oxidadas; llévame en el interior de uno de tus abscesos violáceos hasta un callejón mugroso perdido en las irremediables callejuelas de alguna ciudad destruida por la ambición vaginal, por el ventilador de las dudas precoces, por el santo grito de los estallidos cristalinos, por el hambre atroz de droga oriental... Llévame en tu oreja ó en una de tus rancias úlceras hasta la cuarta esfera del firmamento astral, donde los dioses se pelean por el jabón en las duchas que son un corazón de nubes empantanadas y nebulosas y fuegos secos y planetas polvorientos como una mesa en un ático extraviado… Llévame, ho, madame, ho, mi princesa de arcilla moldeada por el alfarero enceguecido a media labor por el esplendor de tus rasgos inacabados, llévame hasta Buenos Aires, donde los terrenos baldíos se transforman en basurales infestados de ratas y las golondrinas se encabritan con el hombre del sombrero, que agita lánguidamente su bastón hacia el cielo empedernido, ebrio de placeres y nostalgias atemporales… Llévame a Perú, ho, mi botella de aguardiente humana, mi ramillete de tulipanes hervidos, mi máscara carnavalesca, sí, llévame a Perú para unirnos a la cadena del narcotráfico, donde los campesinos mueren baleados bajo el sol de la jungla, allí donde arrojan los cadáveres a los buitres lampiños y las razas nativas son exterminadas por ambiciosos y sucios y mugrosos empresarios mortales, humanos, y repletos de miedos que hay que saber utilizar en su contra… Llévame a Alemania, ho, mi ave de rapiña, mi mancha solar, mi esturión extinto por los compradores de caviar que se empastan la boca de huevos, sí, a Alemania, donde los pelados enfundados en ropas de cuero patean judíos y los escupen cuando yacen ensangrentados en el piso, mientras se posa en sus rostros, cual una mariposa primaveral, una mueca de estúpido desprecio hacia sí mismos y hacia todo lo que se mueva y camine… Llévame a la mierda, sí, mi diosa de pálidas pesuñas, de pieles perfumadas por el incienso añejado que perdura en los montes vírgenes, mi colosal reproducción en cera, mi vela costrosa en un baúl, llévame a la gran montaña de mierda y piedras preciosas, de terrores y maravillas, de luces y oscuridades llamada MUNDO…

 

11 - ¡Qué Diablos!

 

¡Ay, que me lleve el demonio!

¡Ay, que me lleve el demonio!

 

¡Ay, que me coman los lobos!

¡Ay, que me coman los lobos!

 

Que la noche se pone un poco fresca…

 

12 – Las Hojas De Las Hojas Vuelan Con Alas Blancas En El Interior De Un Frasco De Canciones

 

Veo unas blancas mariposas

Parecen salidas de las cejas de un albino

 

Hay un bosque flotante

En el lago

Girando en la armoniosa salud de las olas

 

No me caben dudas

Existe cierta cosa…

 

La hora de los límites desaparece

Realidad, un rápido sueño

 

Frente a las casas que están de pie

Y a través de la cortina de mi júbilo

Oigo toses

 

Oigo

Toses

 

13 – Circunstancia

 

Un insecto que se mueve bajo las estrellas

Recorriendo laberintos mal iluminados

 

Una sombra negra temblequeando en las paredes

De una casa extraña donde nunca vivió nadie

 

Una imagen muy difusa de alguien que conozco

Desapareciendo como un astro en el espejo

 

Ho, tiempo piraña

Que te aferras de la vida…

 

14 – Tarde Roja

 

Tarde

Tarde a tiempo

Arde tarde en la cima de tu ardiente resplandor

Aturde con tu calor

 

Ardor

Quemaduras

Esplendor

 

Envuelve con tu lengua

Esta maraña de cuerpos

Que se retuercen de calor

 

Esparce tus brasas por el cielo

Al son de los golpes de un tambor

 

Arbustos que se secan

Cenizas

Silencios de lava

Sopores

Vapor

 

Arde

Embriaga

Asesina

Agita tus dorados látigos

Fogosos tentáculos del sol

 

15 – Lluvia

 

Se oye soplar

Al viento que no quiere molestar

A los turistas

 

Las calles de sol

Se opacan como un carbón

Cuando las nubes se irritan

 

Del cielo llueve

La gente se cubre del agua

Bajo los sombreros

 

Diciembre llegó

Los días se alargan

Y la noche se pone guantes

 

No existe razón

El cielo no hace preguntas

Al soltar la lluvia

 

16 – Señor Vino

 

Lunes veintiocho de noviembre

Ya no quedan rastros de mi amigo

Señor vino

 

Vieja botellita

Me has dejado

Mal parado

 

Un bolsillo muerto

Y la lengua larga de un perro

 

Lejos…

 

17 – Fantasma Derivado En Noches Mansas

 

Misterio nocturno

En la montaña

La noche se vuelve

Un pozo profundo

 

Extrañas procesiones

De santos sin nombre

 

Silencio de piedras

En las madrigueras

 

18 – Cantando Tuestan El Cielo

 

En la celda donde no hay canción

La ceniza se vuelve pasión

Una triste cadena de ayer

Que se cuelga en los cuellos de hoy

 

(Déme su boleto)

 

En almohadones para reyes

Tu culo se vuelve un fuelle

(Es lo que quieren los tipos del dinero)

 

Escalera

Escalera negra

Llévame al sótano

Al sótano negro

Al sótano donde se esconden

Los ojos que vieron claro

 

19 – Braulio Julio Méndez

 

Braulio Julio Méndez Nació bajo las pantanosas condiciones de su madre (lo digo de esta manera puesto que la entrepierna de una mujer de ciento veinte kilos se asemeja más a un pantano que a la simpleza de una pequeña ostra). Braulio Julio Menéndez cometió el primero y más fatídico de todos los errores que puedan cometerse: Salió irremediablemente vivo hacia el exterior, con todos los compromisos que un acto de tal magnitud implica…

Era una noche lloviznosa, relampagueante, estremecedora… La abuela se mecía en su sillón en medio del parque, no sentía ni los truenos ensordecedores ni la pesadez de la lluvia. Pero apenas vio a su hija retorcerse en el hall saltó de su sillón con la agilidad de un atleta, la cargó en el coche y la llevó a toda prisa hacia el hospital, sorteando perros, peatones, semáforos en rojo, bolsas de basura… La seducía por completo la idea de quedarse a solas, en horas de la madrugada, por los pasillos blancos del hospital municipal… Siempre había padecido cierta inclinación a la cleptomanía que no podía refrenar… Y bueno, teniendo en cuenta las grandes cantidades de alcohol que esta mujer era capaz de soportar, el hecho de estar a solas con un armario repleto de medicamentos y bidones de éter etílico era una aventura que no iba a dejar pasar. Quizás haya sido por la impaciencia que la caracterizaba que metió en la comida de su hija unas pastillas para provocar el aborto… Pero el niño había estado ya ocho meses gestándose en el vientre de su madre y una pequeña jugarreta como esta no representaba ningún peligro, al menos eso era lo que creía esta mujer… Así fue entonces que un equipo conformado por los médicos más fuertes del hospital se encargó de transportar a esta elefantesca mujer a lo que iba a ser su lecho hasta que estuviera en condiciones de volver a su casa. Pusieron una hilera horizontal de tres camastros amarrados con hilo dental y una pila de tres colchones en cada uno, una construcción lo suficientemente fuerte como para soportar el peso de la mujer…

La abuela estaba tambaleándose por los pasillos justo cuando oyó la voz de una enfermera exclamando: “¡Es un niño!”… Ese hecho, ese hecho casi termina en fatalidad… La vieja creía que el sonido de esa voz se parecía demasiado a la de un compañero indeseable que había tenido que soportar cuando en su juventud estuvo internada en el asilo psiquiátrico “Madre Teresa”. Ingresó corriendo en la sala de partos empuñando una jeringa llena de morfina y la clavó en el cuello de la enfermera… El partero, sosteniendo al pequeño Braulio Julio Méndez en una mano, sujetó por la muñeca a la abuela justo cuando estaba por presionar el émbolo con lo que quedaba de sus dedos… La abuela lanzó una dentellada en las tetillas al médico y éste, aullando, soltó a Braulio Julio Méndez que cayó justo en el terrible agujero que tenía su madre entre las piernas, por lo que fue necesario volver a iniciar el parto una vez que la vieja se hubo calmado con un poco de valium… Así es, podría decirse que Braulio Julio Méndez es quizá la única persona que nació realmente dos veces. Primero a las doce y media de la noche y por segunda vez a las doce y cuarenta y cinco…

 

20 – Balada Para Un Batracio

 

Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué se yo ¿Viste?

Salís por Arenales, lo de siempre, en la calle y en vos

Las chicharras inflamables se fosilizan en árboles acuchillados por fantasmas adolescentes

Los penes se yerguen amenazantes y desorbitados en los baños públicos de las estaciones de trenes

Las paredes están envueltas con una viscosa película de orines diversos

Afiches de bailes populares donde la sangre vieja se adhiere a las hojas de las navajas que deshilachan el tejido de los bolsillos

 

Entonces, de repente, aparezco yo

Una cabeza de policía entre las piernas

Un treinta y ocho en cada mano

La camiseta ensangrentada y la cara oculta tras una marea de cicatrices

Te miro y te digo: “Ya sé que estoy piantao”

(Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión)

 

(“¿Cómo estas?”)

 

21 – Ruido De Overturas Invernales

 

Ojeras de mayo

El cielo se queda sin baterías

Y se precipita el ocaso

 

Cuánta maniobra mágica en cada cuerpo vivo

Cuando ver una paloma es enfrentarse a los misterios

 

(…)

 

Un hombre apoya una escalera contra la pared

Y sube

Peldaño por peldaño

Hasta la terraza cubierta de sombrillas y cócteles anaranjados

Que en realidad es la cabeza del hombre que trepa

El hombre que sube hacia su propia cabeza

Como quien devora peldaños hasta el cielo

Ruido de overturas invernales

 

22 - ¡Ah, Pequeños Napoleones Del Mundo!

 

Vienen los soldados

En caballos muertos

Traen en sus valijas

Vallas y candados

Quieren hacer del tiempo

Una noche interminable

 

23 – Electric Cresta

 

Busca en la almohada y en la oscuridad

Aquella voz que nunca espera

 

Busca en tu nombre

Una casa sin puertas

 

Puedes salir a pasear

Sin rumbo